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Un Loco Gol

Aviador. Las Paredes fue la gran vidriera para los goles de Carlos Estrella.

“Vos viniste con la creciente”, solían decirle a Carlos Estrella. La cronología indica que el Loco llegó con Reveco y Federicci (todos de Maipú) a Huracán en 1969.

Comenzaba el Torneo Vendimia, que recaudaba fondos por el desastre que había provocado una inundación en la Isla del Río Diamante. El Globo ganó ese Apertura pero desistió de contratarlos, optando por Giordano, Cittadino y Suárez.

Nelo Sileoni lo vio, le gustó y se lo llevó para Las Paredes.

A la temporada siguiente jugó el Vendimia para Monte Comán pero, al igual que el año anterior, volvió a Las Paredes donde estuvo hasta el ’76. En ese período fue el goleador del Bicampeón de 1972/73.

En 1977, luego de un paso fugaz por Atlético San Luis, recaló en el Deportivo Goudge, donde estuvo hasta el ’78.

Carlos Estrella retornó a los Azulgrana en 1979 y se quedó hasta el ’81.

Aviador. Las Paredes fue la gran vidriera para los goles de Carlos Estrella.

Eso en cuanto a los clubes sanrafaelinos porque, además de Maipú, jugó en Independiente Rivadavia y el Deportivo Merlo (Buenos Aires).

En cuanto a los goles, Carlos Estrella contabilizó un total de 198; en 1977, jugando para Goudge, marcó el número 100 y, en el ’80, el 150 a Huracán (lo “sufrió” Emilio Pollero).

Entre las virtudes goleadoras del Loco Estrella, sobresalieron oportunismo y precisión; ahora, cuando uno analiza los números precedentemente citados, cae en la cuenta que debe haber tenido algunas otras ¿No?

Por Roberto Armando Bravo.

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