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Una Monada

Emilio Pollero junto a Oscar Alfaro.

Por segundo encuentro consecutivo, Huracán jugó de local en el Torneo Nacional 1981; fue ante Platense por la 4ta Fecha. Nuevamente, como ante Gimnasia y Esgrima (Mza.), igualó en uno.

Huracán 1 – Platense 1

Salvo porque técnicamente fue superior (y por otras pocas alternativas) el partido ante los Calamares fue muy parecido al de cuatro días atrás ante el Lobo mendocino ver Se le escapó al Globo.

El Azuloro fue superior individual y colectivamente a lo largo de todo el desarrollo. Por eso fue justo que terminara ganando el primer tiempo con un gol del Yorugua Walter Llentilín de penal. Minutos después hubo otro tiro de once metros que Emilio Pollero contuvo al ex Boca, Oviedo.

En el complemento, Platense llegó a la igualdad con un excelente tiro de veinticinco metros de Alberto Hijitus Gómez, que había recibido de Oviedo.

A Huracán le quedaron veinte y tantos minutos para dilapidar situaciones por falta de puntería propia y por la defensa ajena (Carlos Biasutto y el central Guyón se erigieron en figuras).

En tribunas y vestuarios se lamentaban por tantos goles perdidos, aunque admitían que, de no ser por el Mono Pollero, pudo ser derrota. No obstante, en frente había un equipo que, además de contar con los ya citados, tenía al Baby Cortez, Cacho Borelli, Ramón Bóveda y Grimoldi, entre otros.

Estaba claro: no había grandes diferencias entre los de Primera y aquellos que, como Huracán, llegaban del Interior.

Hasta el próximo partido.

Por Roberto Armando Bravo.

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