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El Globo, más cerca

Ramos manoteó antes que cabeceara Lapuente. El Rosarino se había anticipado a Vivanco y Del Mull. Nicollier y Llentilín llegaban por detrás de éstos. Torletti cerca del arquero.

Huracán recibió, en su 11ra presentación en el Nacional 1981, a Racing de Córdoba.

Huracán 1 – Racing (Córdoba) 1

El Azuloro fue el gran protagonista de la primera media hora del partido jugado en el Gigante. Sin distracciones defensivas, generó fútbol con Olmos, Lapuente y Llentilín. El peligro lo llevaron Pereyra y Nicollier por las puntas y Brandán colándose entre los centrales. A los 10′, inauguró el tanteador Walter Llentilín de penal. Y vale recordar la jugada previa: el uruguayo convirtió de cabeza y el árbitro Teodoro Nitti invalidó el gol para cobrar una falta a Olmos. Aún sin conocer el reglamento, en la canchita se aprendió que “penal y gol, es gol”. Entonado, Huracán siguió atacando e inquietando al punto de obligar a Racing a esperar por un contragolpe que nunca concretó.

El final de la etapa dejó una certeza: El Azuloro debió haber ampliado la diferencia. Frente a equipos de la talla de la Academia cordobesa, eso se pagaba caro. No bien reiniciado el cotejo (3′ del segundo tiempo) Roberto Gasparini envió centro, la Araña Amuchástegui peinó en el área y Roberto Corró venció a Bertani.

Con casi todo un tiempo por jugar y la necesidad de los dos, se hizo de ida y vuelta: el Negro Ramos sacó dos pelotas con destino de red y Brandán estrelló un tiro en el travesaño cuando restaban cinco. Racing, por la levantada del Pato Gasparini, también generó peligro y lo pudo ganar cuando, a tres del final, se lo perdió Corró ante un buen achique de Bertani.

Fue más Huracán. Nuevamente no lo supo ganar.

Hasta el próximo partido.

Por Roberto Armando Bravo.

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