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El gol Fantasma del ’66 y el VAR

El sábado 30 de julio de 1966, se jugó la Final de la Copa del Mundo entre Inglaterra y Alemania. Al cabo de los 90′ (entonces era solo ese tiempo) igualaron 2-2 por lo que fueron al alargue.

La pelota está por picar . ¿Fue o no fue?

Sobre 10′ del primer tiempo suplementario, tras un pase profundo del inglés Stiles, Alan Ball se internó por la banda derecha, centró a las cercanías del punto del penal y Hurst, tras buen control, disparó, el balón dio en el travesaño y picó; ¿en la raya?, ¿dentro del arco?, ¿fuera?

Los ingleses levantaron los brazos y los alemanes negaron que hubiera sido gol. Antes de que se ejecutara el córner (allí la había mandado Weber) los locales forzaron una consulta del árbitro suizo Gottfried Dients al línea ruso Tofiq Bahramov que hizo un movimiento de cabeza en sentido afirmativo. De diálogo, nada; este no hablaba ni ingles ni alemán. Tras cartón, el juez marcó el gol. Inglaterra 3 – Alemania 2 (terminó 4 a 2). La polémica desatada está próxima a cumplir 53 años.

Árbitro y línea. Consulta determinante. Foto: www.englandmemories.com.

Los que afirman que no fue gol tienen como prueba más contundente una foto tomada con un teleobjetivo desde la valla contraria; el balón (de subido tono naranja) tras picar tiene una mancha blancuzca de cal, lo que demostraría que su circunferencia no superó totalmente la línea de sentencia.

Las imágenes televisivas (primeras en color para un Mundial) no son contundentes aunque, observando la jugada en el video adjunto, da la impresión que hay pique sobre la línea.

En los años noventa, dos estudiantes británicos presentaron un estudio tecnológico-científico que, según sus argumentos, demostraría que la pelota no rebasó la raya por 6 cm. La polémica no se quedó en el ’66.

Hace más de medio siglo era impensada la tecnología del presente; hoy el VAR disiparía todas las dudas e impartiría justicia. Estamos a favor pero únicamente para determinar si la pelota entró o no.

En otros fallos lo único que logra el VAR es la controversia de criterios; un ignoto árbitro que mira un monitor puede hacer cambiar de opinión al juez. Es que las reglas tienen más de una interpretación. Con razón se muestran tan dubitativos. Ni hablar de los jueces de línea.

De modo que, si un árbitro ya no es la máxima autoridad, el uso del VAR está desvirtuando al fútbol.

Además, el videoarbitraje echa por tierra una instrucción histórica para los árbitros: la de darle continuidad al juego. ¿Cuántos minutos se pierden por todas las consultas?: ¿diez, quince, más? Depende. Todo puede ser.

Ayer, promediando el primer tiempo de Perú-Bolivia, el ecuatoriano Roddy Zambrano cobró penal para los Verdes por una clara mano de un defensor peruano. Desde el VAR le dijeron: “pará, vamos a revisar si no hubo offside en la jugada previa aunque el línea no lo haya marcado”…

Zambrano (que no fue a ver los monitores) esperó y finalmente, luego de casi tres minutos (¡Tres!) cobró lo que ya había cobrado: penal. En el Maracaná se escuchó una protesta colectiva impar. ¿Se tendrá en cuenta?

Él árbitro Zambrano es la imagen de la confusión. Foto: www.24horas.cl.

El análisis del fútbol ya no pasará por si “el de antes fue mejor que el actual”; ahora pondrá el acento en el fútbol pre o pos VAR que impone la ralentización del juego.

Conclusión: la tecnología debe ayudar a los humanos; nunca dirigir a los humanos.

Video (dog&vlog)

Por Roberto Armando Bravo.

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