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Aspirar a más

A diario, alguien compara sus pasos con los ajenos y suele preguntarse por qué estos son más largos. Es natural. Esas reflexiones producen desazón porque no hay respuestas para ciertas preguntas. Un poco peor es la envidia que solo paraliza.

Hay un sentimiento positivo y es el de la admiración porque entusiasma. Y hace pensar,  lo que genera revelaciones: algo no se está haciendo del todo bien. O, dicho de otro modo, existen cosas por mejorar.

Para conseguirlo es necesario poner ganas. Cada día se puede subir un escalón o al menos intentarlo. Elegir un camino que puede conducir a un destino mejor y, si no es así, buscar otro. Para todo hace falta motivación para el sacrificio; nadie crece sin él. Por supuesto que hablamos de progresar honestamente.

“Convirtieron un desierto en un oasis” se dice cuando se hace referencia al trabajo de nuestros pioneros. Partieron de la nada en una época donde se trabajaba de sol a sol, con la fuerza de corazón, brazos y piernas. No había otra forma. La tecnología llegaría mucho después.

Ellos hicieron posible lo difícil. A ellos debemos agradecer este hermoso lugar en la tierra. Esa gente dejó un legado. Y hay que “cazar el guante” por ellos y por nosotros. Impulsados por el ejemplo, seguramente nos irá mejor.

Por Roberto Armando Bravo.

Foto de inicio: www.sanrafael.com.ar

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